Estoy muy contento. Además de que casi es viernes, hoy he terminado mi segunda acuarela. El objetivo era comprender y trabajar el color intentando conseguir los efectos que producen las luces y sus sombras.
La dinámica empieza haciendo un boceto con el que entender el dibujo. El salto de los cuadernos al tamaño de lámina en el que trabajamos, es abismal. A veces "siento miedo".
Una vez entendido el dibujo y hecho los bosquejos, empezamos con el cielo. Pincel ahogado en agua, me deslizo sobre el papel, aplico pigmento, que Dios reparta suerte, bañeras, secados con papel....
¿La siguiente etapa?. Los edificios de la izquierda. Luces, sombras... ¡acción!. ¡¡Esa gente de la sombrilla...!!
Estamos llegando al final. La acera y los edificios de la derecha. Lo que más me costó. En vez de una fachada de edificio, lo que obtenía se parecía más a una de esas lonas que se ponen en los andamios cuando se rehabilita un edificio.
Hoy ¡sí!. Una vez quitada la lona y puestas todas cosas en su sitio, la calle parecía otra.
En el estudio con Charo y Marta. Al fondo encima de la mesa, mi segunda acuarela.
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Buena Cortesía





